Angeles mecánicos: innovación y una historia de sonrisas

 

Una serie de descubrimientos lleva al autor a reflexionar sobre cómo se puede innovar en la organización, tomando en consideración mucho más que datos duros y metodologías, integrando nuestro hemisferio creativo en la ecuación.

Por Sergio O. Sperat

 

Hace algunas semanas recibí en mi casilla de correo un anuncio de Amazon que me invitaba a reservar una copia anticipada del próximo libro del autor Kevin Anderson. Esa fue mi primera sonrisa y el principio de la anécdota.

Kevin Anderson es co-autor de varias sagas de novelas ciencia ficción y uno de mis autores preferidos. Su nuevo libro, Ángeles Mecánicos (título original en inglés Clockwork Angels), está basado en las letras de Neil Peart, eximio baterista de un grupo de rock canadiense llamado Rush, a quien sigo desde casi 3 décadas. Aquí, mi segunda sonrisa. En una única pieza creativa se conjugaron dos individuos a quienes admiro por su creatividad y capacidad de reinventarse una y otra vez a lo largo de tantos años.

 

 

Clockwork Angels, de Kevin Anderson

 

Clockwork Angels, disco de Rush que dio origen a la novela del mismo nombre

 

Luego de la exitosa saga de Duna (9 libros), Kevin Anderson escribió la Saga de los Siete Soles (7 libros) que no tiene ningún punto de comparación con la trama, temática, personajes ni ambientación de Duna. Un desafío que muestra la capacidad creativa de su autor.

Por su parte, Neil Peart ha sido galardonado con múltiples premios como músico, tanto como baterista como autor de las historias musicales de los discos de Rush (Neil es el autor de absolutamente todas las letras de todos los discos del grupo, que ya suman más de 20 títulos en toda su larga historia). Su trayectoria también habla de la capacidad creativa e innovación musical.

En Ángeles Mecánicos Kevin y Neil se juntaron, inspirándose mutuamente, creando una obra conjunta. Así que indagando aún más sobre el tema, mi asombro continuó, al son de mis sonrisas…

Y así descubrí que esta novela ha sido ilustrada por Hugh Syme, diseñador gráfico múltiples veces premiado, de quien descubro que ha sido el ilustrador de muchos discos… de Rush. Nueva ficha del rompecabezas que cae en su lugar. Los discos de Rush siempre han tenido un arte muy propio que, al igual que los emblemáticos títulos de Yes en los ’70 y ’80, tienen una firma distintiva en sus metáforas y contrapuntos visuales. Un nuevo creativo que participa del proyecto conjunto.

Diseño de Hugh Syme del disco de Rush "Grace Under Pressure"

Desconocido para mí hasta este momento, en la trayectoria de Hugh Syme me llevo una sorpresa doble: ha sido el ilustrador de los discos de otros grupos cercanos a mi corazón: Iron Maiden y Dream Theater. Ya no cabía en mi asombro y deleite.

Diseño de Hugh Syme del disco de Dream Theater "A dramatic turn of events"

Así, en poco menos de 15 minutos, pasé de leer distraídamente un correo promocional, a sentirme identificado con tantas personas a quienes admiro por su capacidad innovadora, profesionalismo y creatividad a lo largo de su trayectoria.

Entonces me pregunté: ¿cómo puede ser tanta coincidencia? Gráfica, música y prosa reunidas en una exquisita combinación.

Comencé a pensar en la relación con nuestro trabajo como consultores de empresas. Ya otro socio de Estratega hizo una reflexión respecto de nuestra labor en un artículo publicado.

Prosa es la palabra hilvanada en forma lógica y consecuente, para expresar ideas y conceptos, principios y fundamentos, narraciones y poemas.

Gráfica es colores y formas, un lenguaje simbólico que desde hace muchos milenios es la expresión sintética de nuestro cuerpo y alma como personas.

Música es la combinación sonora que puede endulzar nuestros oídos con melodías perdurables, y también estremecernos hasta la médula cuando imita los estruendos de la naturaleza que nos rodea.

Estas tres herramientas sirven para contar historias de todo tipo: alegres, dramáticas, melancólicas, divertidas…

En mi trabajo como consultor interactúo con la prosa y la gráfica durante redacción de mis informes y la preparación de presentaciones. Con los años de experiencia, me doy cuenta de la importancia de lograr sinergia entre ambas expresiones – en lograr un discurso que sea consistente y atractivo a la vez. Uno de nuestros desafíos permanentes es lograr que nuestras presentaciones e informes narren historias. Las historias perduran, los reportes y tablas no.

Sin embargo, la música suele estar ausente, y creo que aprovecharla es una oportunidad maravillosa. Ejercitamos el oído de nuestros clientes cuando escuchan nuestras presentaciones. Pero podemos ir por más. La música puede llenar otra dimensión que, al igual que la gráfica y la prosa, puede contribuir sinérgicamente como su propio lenguaje a la narración.

Cuando vemos una película, la música está siempre presente, reforzando la historia, apoyándola en cada instante, aún como un silencio. El silencio en la música es equivalente al espacio en blanco en la gráfica: su presencia puede ser tan contundente como el más estridente de los sonidos. El manejo de los silencios y de los espacios en blanco denota la mano del artista.

Su organización es una entidad viviente, dinámica, cambiante, que crea historias diariamente, y que deben ser contadas. Cuando surgen problemas y fricciones, cuando se detectan oportunidades para mejorar, cuando se lanzan proyectos, cuando se presentan resultados. Todas estas son instancias donde es posible contar una historia integrando estas múltiples disciplinas que se fortalecen entre sí. Hay que despertar el artista que todos llevamos dentro.

Y nosotros, como consultores y asesores de empresas, nos sentimos artistas. Porque debemos proveer soluciones creativas a las situaciones complejas que se presentan en las organizaciones.

Como consultores, se requiere de nosotros:

  • Que seamos innovadores en nuestras propuestas, cuestionando el status quo
  • Que sepamos escuchar, para poder recomendar en forma precisa y específica
  • Que estemos comprometidos con cada proyecto, sin temor a expresar nuestra vulnerabilidad ante situaciones no vividas antes
  • Que seamos capaces de transformar la organización de nuestro cliente, llevándola de la situación actual a una mejor.

Al relevar el funcionamiento de un negocio o un proceso para mapearlo e identificar oportunidades de mejora, podemos contar una historia – SU historia, la historia de SU organización. La historia de cómo es posible pasar del HOY al MAÑANA en forma lógica y ordenada, sin morir en el intento, y disfrutando cada paso. Como toda historia, tiene momentos difíciles y tramos sencillos, eventos de frustración y también de satisfacción.

Nos apasiona poder contársela con todas las herramientas que nuestros sentidos nos permitan, no sólo integrando la prosa y la gráfica, sino también la música, el arte y la actuación.

Así nos gusta hacer nuestra consultoría.

 

Acerca del autor de este artículo

Sergio Sperat es socio de Estratega y tiene una trayectoria de más de 20 años como consultor en estrategia de áreas de TI y negocios, desarrollada en una amplia variedad de industrias en Argentina, Chile, México y Estados Unidos.  Es Licenciado en Análisis de Sistemas de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires, hizo su Programa de Dirección de Empresas en el IAE Business School en 1995, completó su Maestría en Administración de Empresas en IDEA y London Business School, en Inglaterra en 2001. Fue profesor adjunto del postgrado del Master en Administración de Empresas de IDEA.

Sergio está certificado en CobiT y CGEIT (ISACA) y se desempeña como responsable de Aseguramiento de Calidad y Dirección de Proyectos de Estratega.

Sergio está certificado como consultor Blue Ocean Strategy Practitioner por el Blue Ocean Strategy Institute (Reino Unido).

Twitter: @losestrategas

LinkedIn: http://ar.linkedin.com/in/ssperat

Su correo electrónico es sergio.sperat@estratega.org